miércoles, 27 de julio de 2011

Jose Manuel León Gómez pronuncio la Salutación a Señora Santa Ana

José Manuel León Gómez realizó la Salutación a Nuestra Señora Santa Ana, para felicitar de esta forma a la Santa, dicho acto se celebró el pasado día 26 de julio a las 0:00 horas en la Real Parroquia de Señora Santa Ana.
Antes de que comenzara la Salutación a la Santa, varios miembros de la Banda del Santísimo Cristo de las Tres Caídas realizaron unos toques desde el campanario de la torre inspirados en la famosa "Nana de la Señá Santa Ana", acompañado de varios repiques de campanas y luminarias.
En dicho acto estuvo presente el alcalde de nuestra ciudad D. Juan Ignacio Zoido, acompañado del Delegado del Distrito de Triana, D. Francisco Pérez y Dña. María del Mar Sánchez Estrella, Delega de Cultura.

Fuente: Web de la Esperanza de Triana





miércoles, 6 de julio de 2011

Los Seises de Sevilla


Hablar de seises actualmente significa hablar de los diez niños de la Catedral de Sevilla que  realizan unadanza sagrada, delante del Santísimo, en tres ocasiones durante el año: en la Octava del Corpus, la de la Inmaculada, y en el Triduo de Carnaval. Esta vistosa y peculiar tradición remonta a la época del Renacimiento, y en la actualidad es conocida por todas partes.
1. Datos históricos
Al tratar de los seises, conviene distinguir claramente dos etapas en su evolución histórica: una relativa a la denominación seises y su oficio de cantores, y otra a la danza sagrada que ellos realizan.
Los niños cantan en la Iglesia desde los primeros siglos. De hecho, la monja española Egeria (s. IV) confirma ya su presencia en el Kyrie eleison de la oración de los fieles del Oficio en Jesuralén,  y participan siglos más tarde, al menos en la liturgia hispano-mozárabe y en la galicana. Por tanto, es normal que al abrirse la antigua mezquita-Catedral de Sevilla al culto, tras la reconquista de la ciudad por san Fernando, ésta contara  con la presencia organizada de mozos de coro (niños cantores y acólitos) para la liturgia solemne, siguiendo la práctica que era común por entonces en España.
En el Renacimiento, cuando nace la música coral y como consecuencia el coro polifónico, los niños cantores se encargaron de las voces superiores de la polifonía (particularmente del cantus), de los versos responsoriales del oficio, de algunas otras secciones, y a veces también de varias danzas y trozos de los autos y pasos que solían realizarse por Navidad y Pascua. Estos chiquillos solían ser de cuatro a diez, aunque en la segunda mitad del siglo XV se generalizó el número seis, razón por la que bien entrado el XVI pasaran a denominarse seises en toda España, y en Sevilla en la segunda mitad del siglo XVI: siendo maestro de capilla Francisco Guerrero (1517-1599). Hasta entonces, los documentos hispalenses les llaman "moços", "moços de coro", "muchachos", "moços cantorçicos" y "niños cantorçicos". De hecho, así los define el Diccionario de Autoridades: "Seises llaman en algunas iglesias cathedrales los niños que asisten a choro, y cantan canto de órgano y contrapunto. Llámanse seises porque se fundan en este número". Efectivamente, la palabra "seises" es el plural vulgarizado de "seis" y, a su vez, una abreviación de la frase completa "los seis niños cantores”, teniendo en cuenta que, después del primer tercio del siglo XV, el Cabildo hispalense delimitó el número de sus niños cantorcicos a seis, que era la práctica común en España como hemos visto más arriba. A los seis niños de plantilla, se agregaron a veces algunos más denominados supernumerarios, cuyo número varió según las épocas. Lo cierto es que actualmente son diez los que interpretan los bailes de seises del Corpus, Inmaculada y Carnaval.
Los niños cantores o seises de las Catedrales vivían con el maestro de capilla y de él recibían educación, manutención y vestido, hasta que en el siglo XVII pasaron a vivir internos en los colegios creados por los cabildos. El Colegio de San Isidoro, en el que ingresaron los seises el 1 de enero de 1636, fue fundado en 1633 para los acólitos (=mozos de coro) de la Catedral, y cerró sus puertas definitivamente en 1960. 

2. El Corpus y los primeros seises
No se sabe con seguridad desde cuándo comenzaron a danzar los seises de la Catedral de Sevilla, aunque su aparición está fuertemente ligada a la procesión del Corpus. Por eso podemos afirmar, con toda claridad, que esta fiesta fue el acontecimiento que impulsó, durante el período renacentista, el nacimiento de la danza sagrada de los seises de la Catedral y ha sido, a lo largo de los siglos, la única razón de su existencia. Es verdad que la encontramos en la Inmaculada y en el Triduo de Carnaval, pero en estos dos casos surgió como derivación y a imitación de la practicada en el Corpus, según consta en los documentos de fundación de Núñez y Contreras.
Los primeros documentos de la Catedral que hacen referencia al baile de los seises se encuentran en el Libro del Veedor (años 1508 y 1509) y en los Libros de Fábrica (año 1512) del Archivo Capitular. éstos señalan que en la procesión del Corpus de 1508 tomó parte activa un grupo de niños, con sus danzas, pero no dice nada del número ni de que dicha costumbre se iniciara aquel año. Aunque estos datos nos hablan de seises (=cantorcicos) que danzaban en la procesión, desconocemos el número de estos niños cantores que bailaban, por entonces, en la citada procesión. Más aún, los documentos del Archivo Capitular dan fe de que su número no era fijo, ni de que lo hicieran en un lugar determinado, o que siguieran un ceremonial concreto; incluso sus trajes eran muy distintos a los actuales.

Los ideales y en general el espíritu de la Contrarreforma católica, impulsado por el Concilio de Trento (1545-1563) frente al protestante, cristalizó en una cultura festiva muy característica del Barroco, centrada, sobre todo, en el culto a la Eucaristía, que condujo a unas celebraciones con un despliegue de medios grandilocuente. Esta explosión de júbilo popular llenó por completo el Corpus, que se convirtió en paradigma y fiesta barroca por excelencia. Danzas, autos, representaciones, desfiles y músicas animadas y alentadas por las autoridades civiles y eclesiásticas, dieron forma al Corpus español, convertido en una de las manifestaciones más llamativas, principalmente en Madrid, Toledo, Valencia y Sevilla.
Aquellas danzas sagradas que se realizaban en el siglo XVI de manera esporádica, durante la procesión del Corpus, se centraron en lugares bien precisos y determinados, a comienzos del siglo XVII. De entonces datan las tres de rigor que preceden a la procesión del Corpus todavía en nuestros días: una ante la Custodia, otra ante el Cardenal, y la tercera ante el Ayuntamiento y el Tribunal de la Inquisición, aunque las tres estuvieran dedicadas al Santísimo, presente en la Custodia. Además, durante la procesión intervenían frente al Real Acuerdo y el Tribunal de la Contratación de Indias, reunidos en el edificio de la Audiencia (Plaza de San Francisco), y por algún tiempo ante la puerta de la Colegiata del Salvador. Pero ambas danzas desaparecieron pronto y no volvieron ya más a intervenir durante la procesión.

3.  Seises en la Octava del Corpus

En realidad, la verdadera historia de los seises de Sevilla nace en 1613, año en que éstos comienzan a bailar durante la Octava del Corpus en el presbiterio bajo de la Catedral con los trajes de pajecitos, y esencialmente con el mismo significado y la organización actual, salvando ciertos detalles. En efecto, para que se institucionalizara la danza sagrada de los seises de la Catedral de Sevilla que ha llegado hasta nosotros, fue necesaria la colaboración de otras dos realidades fundamentales: la presencia de un marco litúrgico apropiado, que encontró su lugar en las llamadas "siestas" de la Octava del Corpus de los comienzos del siglo XVII. Y además, el sostén económico de una fundación, que vino de la mano del canónigo Mateo Vázquez de Leca, antiguo miembro de los seises de la Catedral hispalense.
Don Mateo, Arcediano de Carmona, y el mismo cabildo hispalense, consideraron provechoso ofrecer a los sevillanos un medio entrañable y atrayente que les impulsara a venir a la Catedral para adorar al Santísimo expuesto en el altar mayor de la Catedral. Por esta razón, en nuestra ciudad no sólo actuaron desde entonces la capilla polifónica, los ministriles y los organistas, como era costumbre en otras Catedrales españolas, sino también los seises, que bailaban un villancico acompañado por los ministriles.
Lo que hizo, pues, el Arcediano de Carmona, fue incorporar la danza sagrada de los seises a las "siestas" de la Catedral de Sevilla, que tenían lugar por la tarde, en el presbiterio bajo, durante toda la Octava del Corpus; una práctica que sigue conservándose en nuestra Catedral y todos ustedes pueden contemplar a las cinco y media de la tarde, dentro de una Liturgia solemne de la Palabra. El historiador Castro Palacios relata así su fundación:
"A los principios que empezó la dotación del S. D. Mateo  Vázquez de Leca, Arcediano de Carmona y canónigo, para que toda la Octava del Corpus se manifestase el Smo. Sacramento por las siestas, traían los maestros de danza a los niños que enseñaban, y en las siestas danzaban delante del Smo. Sacramento, y de aquí se tomó motivo para vestir los seises y que danzasen como hoy se haze".
Sabemos incluso cómo se desarrollaban aquellas Exposiciones del Santísimo vespertinas en el siglo XVII, a la hora de sexta, cuando Vázquez de Leca quiso que los niños seises participaran también con su danza sagrada ante el Señor. La cláusula tercera de la escritura del Arcediano, presentada al Cabildo hispalense en 1613, dice lo siguiente:
"...mandará el señor diputado [del Cabildo], antes de la fiesta, llamar al maestro de capilla desta Santa Iglesia y le dará orden para que lo que se cantare en los seis días de la octava del Santísimo Sacramento se varíe, de modo que no se cante un día tras de otro una misma cosa, y que en ello se tenga el orden que se sigue: Ha de entrar cada tarde, al principio, la capilla de cantores con el primer verso de Pange lingua, y hanse de cantar dos chanzonetas bailando los muchachos con sus vestidos de danza, y un motete nuevo que canten las capillas juntas de ministriles y cantores, y entre el motete y las chanzonetas una vez se tocará la corneta al organillo y otra vez, al mismo, cantará algún cantor de buena voz, y otra vez los ministriles solos tocarán algún motete, para que, en esta variedad, el pueblo pueda ser movido a mayor devoción. Y últimamente se ha de rematar la fiesta (=siesta), cada tarde, con el Tantum ergo que dicen de Ureda, e irán dos cantores a los órganos del coro, y llevando el maestro de capilla el compás, en la puerta del pavimento, cantarán las dos coplillas de cantores y ministriles, sonando los tres órganos y haciendo señal en la torre para las campanas y, a un mismo tiempo, se encierre a nuestro Señor, al Benedicamus Dómino".
Así pues, con la dotación económica que el Arcediano de Carmona ofreció a nuestro Cabildo Catedral, para la celebración solemne de la Octava del Corpus, se institucionalizó la danza sagrada de los seises, como parte integrante de la celebración eucarística vespertina.A partir de este momento podemos hablar, en sentido propio y verdadero, de seises de Sevilla.
4. Los seises en la Octava de la Inmaculada y en el Triduo de Carnaval
            El baile de seises de la Inmaculada y de su Octava nació por derivación y a imitación del baile del Corpus y su Octava. Nada sorprendente, teniendo en cuenta que la Inmaculada es una de las celebraciones más importantes en el calendario litúrgico de la Iglesia y particularmente del de Sevilla.
A partir del Concilio de Trento, fueron frecuentes las embajadas españolas que acudieron a Roma para influir, ante el Papa, en favor de la causa de la Inmaculada Concepción, petición apoyada también por los reyes que, en más de una ocasión, viajaron a la Ciudad Eterna con este mismo propósito.
En Sevilla, "la tierra de María Santísima", como ha sido denominada por los escritores y oradores, el tema inmaculista se convirtió, sobre todo a partir de 1613, en verdadera pasión. Tan grande era el fervor inmaculista de los sevillanos que el pueblo y algunos personas importantes de la ciudad se reunían por la noche, en jubilosas manifestaciones; cantaban coplillas, rezaban oraciones, e incluso colgaban carteles con lemas como éste: "María, sin pecado original". Nada debe extrañarnos, por tanto, que el Cabildo hispalense decidiera, en 1578, que la Octava de la Inmaculada se celebrara de manera similar a la del Corpus:
"Este dicho día, mandaron que los menestriles y cantores celebren el octavario de Nuestra Señora de la Concepción según y como se celebra el octavario del Corpus Christi".
Después de lo expuesto anteriormente, se comprende muy bien la importancia que ha tenido la fiesta de la Inmaculada en Sevilla, al menos desde finales del siglo XVI y, sobre todo, a partir del siglo XVII; que contara, ya desde finales del siglo XVI, con la celebración de una octava especial, unida a la fiesta; y que alguien la dotara económicamente, para colocarla en un rango de especial magnitud, similar al que tenía la celebración del Corpus.
En 1654, treinta y ocho años después de que intervinieran los seises en la Octava del Corpus, el Veinticuatro Gonzalo Nuñez de Sepúlveda legó todos sus bienes al Deán y al Cabildo de Sevilla, para que la Octava de la Inmaculada se celebrara con la misma solemnidad y aparato que la del Corpus, incluyendo en ella también la danza sagrada de los seises.
Los seises no han dejado de intervenir en el Presbiterio Bajo de la Catedral de Sevilla, en la Octava de la Inmaculada, desde entonces. Y lo vienen haciendo con el mismo esplendor, con la misma pompa e idéntico ceremonial de la Octava del Corpus, pues así lo quería don Gonzalo Núñez de Sepúlveda, y, además, porque "si a Sevilla se le llama Tierra de María Santísima, por igual razón se le dice Tierra de Jesús Sacramentado, pudiéndose atestiguar que es eucarística por mariana, como así mariana por eucarística, los dos amores esenciales del sevillano".
El Triduo de Carnaval está formado por los tres días que anteceden al Miércoles de Ceniza, con el que se inicia la Cuaresma. La fundación del Triduo de Carnaval de la Catedral de Sevilla se debe a la fundación de don Francisco Contreras Chaves (+1682),  quien, por testamento legó sus bienes al Cabildo, una vez hubiera fallecido su esposa, Ana María Veidaza.
Sin embargo, la celebración del Triduo de Carnaval no se puso en marcha inmediatamente después del fallecimiento de doña Ana María (1691), ya que las posesiones de don Francisco resultaron insuficientes, por lo que la Catedral hispalense decidió añadir lo restante, a fin de que pudieran cumplirse los deseos de éste a partir de 1695. Así pues, el Triduo de Carnaval se celebró ese año, por vez primera, con solemnidad y grandeza similares a la Octava del Corpus. Actualmente, el Triduo de Carnaval sigue celebrándose con el mismo ceremonial que se acostumbra en la Octava del Corpus, y con los mismos bailes de seises, aun cuando, en realidad, resulte menos lucido, a causa del bajo número de público que concurre. De hecho, son muchos los sevillanos que desconocen su existencia.
5. Importancia social y familiar de los seises en la acutalidad
La importancia social de los seises de Sevilla es de todos conocida, pues si nos dirigimos a los medios de comunicación, durante la actuación de los niños, siempre hallaremos algunas líneas dedicadas a ellos; como si de otro acontecimiento importante más de la ciudad se tratara.
El amor y entusiasmo que la ciudad ha tenido por la danza de los seises, a lo largo de los siglos, ha sido la causa fundamental de que el pueblo haya identificado seises con danza, olvidándose de que esta faceta históricamente hablando es secundaria y advenediza. Esto mismo ha hecho surgir en Sevilla cerca de una media docena de leyendas o, si se prefiere, una con diversas variantes y adiciones, para explicar la antigüedad de la danza, el origen y diseño de sus trajes, el color celeste que emplea la Iglesia en la liturgia de la Inmaculada, e incluso el hecho de que los niños bailen con sombrero delante del Santísimo,para cuya justificación recurre el pueblo, nada menos, que a una bula pontificia.
Lo muestran igualmente los padres que asisten, con asiduidad, a la Exposición del Santísimo durante la Octava del Corpus, acompañando a sus hijos; aunque desgraciadamente se preocupan más, en muchos casos, de realizar vídeos y fotografías que de ser conscientes de que sus niños realizan una verdadera danza de homenaje al Señor, solemnemente Expuesto en la Custodia. Luis Javier Carbonell, uno de los seises de los años 1980, así lo reconocía, cuando me decía que su madre le sacaba un carrete de fotos cada día que actuaba; y además añadía: "Mi madre es muy sevillana y muy exagerada; para ella el hecho de que yo haya sido seise es lo mejor del mundo."
Este cariño, emoción y hasta orgullo que sienten los muchachos y los mismos padres porque sus hijos sean seises es tan grande que varios de entre ellos aceptan, de muy mala gana, que llegue el momento de "jubilarse", después de dos años de actividad. Algo que no está exento, con cierta frecuencia, de protestas, disgustos y lloros. Tampoco es raro escuchar a alguno de los padres decir, incluso, que preferirían que los chiquillos detuvieran su edad, por algún tiempo, para que participaran en los bailes de seises varios años más.
Y junto a esa especie de contento y satisfacción, que sienten las familias de los niños (padres, abuelos y hermanos), y que demuestran espontáneamente en cada una de las actuaciones de los seises, hay un grupo de gente que no debemos olvidar. Me refiero a los turistas, que acuden en masa actualmente a la función litúrgica de la Catedral, y lo hacen con dos actitudes: unos  como si se tratara casi de un atractivo turístico más, y otros lo observan como algo digno de admiración, “nuevo”, distinto… Pero, en el fondo, todos lo miran y contemplan con respeto, y hasta con emoción.
6. Valores humanos
La institución de los seises ha contribuido a subrayar, potenciar y mejorar una serie de valores humanos y religiosos entre el grupo de los chiquillos. El mero hecho de actuar, ensayar en grupo, y que se fomente la disciplina, seriedad y cumplimiento del deber, por ejemplo, no puede por menos de influir positivamente en la educación humana y social de los muchachos. Les inculcamos constantemente las virtudes sociales y humanas, tales como la aportación personal, la colaboración, el respeto a los demás, el orden y la cooperación...
Otro dato que debemos subrayar es el influjo positivo recibido por los niños con el cultivo del arte, teniendo en cuenta que éste es portador de valores espirituales y condiciona la vida misma del espíritu. No hay duda de que los ecos emanados de la musica y de la danza son muy notables en la vida de los seises; y de hecho, resulta frecuente encontrar músicos, cantores e instrumentistas adultos que participaron, en su infancia, en las danza sagrada de la Catedral. Así lo indicaba don Francisco Martín, actualmente metido en los cincuenta años, en una entrevista: "Adquirí una cultura aceptable y aprendí a ser una persona sensible, a comportarme en la vida debidamente, a respetar a los demás y, por supuesto, a ser una persona responsable en todo lo que hago, tanto musical como humanamente". Braulio Ortiz, de 18 años y estudiante de primero de Filología Hispánica, afirma: "He potenciado mi sensibilidad a raíz de mi estancia ahí".
7. Valores religiosos

El cabildo hispalense ha sido consciente siempre, a lo largo de la historia, de que los seises realizan una danza sagrada y que ésta va destinada al Santísimo. Por "extensión y analogía", pueden intervenir en celebraciones litúrgicas fuera de la Catedral, pero no tiene sentido que actúen en celebraciones extralitúrgicas o "profanas".
Por eso, nunca se ha permitido su participación en el teatro, en muestras de danzas populares, en películas y otras funciones de carácter no ya folklórico, sino ni siquiera popular o socio-cultural. Hemos de ser conscientes de que los seises ejercen, con sus bailes, una "función ministerial" en las celebraciones litúrgicas y paralitúrgicas. En efecto, la danza sagrada de los seises es expresión del sentimiento humano, es alabanza, adoración, y ayuda a crear, entre los fieles, ese ambiente propicio para elevar los sentimientos, los corazones y todo su ser hacia el Señor presente en la Eucaristía; esto es, para impulsarnos a rezar.
También los niños son conscientes, cuando actúan, de su papel de actores, dentro de la celebración litúrgica, y que deben comportarse con respeto, devoción, incluso adoración... No, no están en ningún teatro, ni realizando una danza folklórica o costumbrista, sino una danza sagrada “tradicional”. Por eso los seises no actúan fuera del “contexto litúrgico” de la Catedral; así lo enseña la historia. Para la Catedral han sido creados y de ahí les viene su “grandeza” y su verdadero sentido. Ana Ruibérriz, que fue niña de la escolanía de los seises afirma que "si uno no es cristiano, no tiene sentido cantar ante el Santísimo, no se puede sentir lo mismo". Doña Trinidad Sáez, madre de un niño seise así lo indica: "Ellos saben que en esa oración que bailan, muchas madres hemos puesto nuestras súplicas, convencidas de que por esa proximidad a Dios son seguros portadores. ¿Cómo se paga esto?".
Entre los niños que han sido seises se cuentan varios sacerdotes, y son varios los seises antiguos entrevistados que consideran que su época de seises ha influido, para siempre, en su espíritu religioso. "Mi época de seise ha influido muchísimo en mi vida religiosa, porque nunca me he alejado de la religión y no creo que lo haga mientras viva", declara Francisco Martín.
8. Reflexión final
Al cerrarse el colegio de San Isidoro (en 1960), conocido popularmente como de San Miguel, puede afirmarse con toda verdad, que desapareció con él la antigua “institución de los seises”. Pero aunque es verdad que se perdió para siempre la entidad, no es menos cierto que ha perdurado una de sus funciones tradicionales. Me refiero a la costumbre de bailar tres veces al año, delante del Santísimo: en el Corpus, en la Inmaculada y en el Triduo de Carnaval. Para realizar esto con decoro y dignidad los niños de ahora se preparan, aunque sea de otra manera, porque así lo exigen las circunstancias y la sociedad de ahora, pero los chiquillos que danzan hoy en la Catedral de Sevilla siguen siendo, en el fondo, tan seises como los de siglos pasados.
Resulta evidente que los seises nunca pretendieron ser danzantes profesionales; ni siquiera tuvieron alguna vez pretensiones de carácter semiprofesional. Si alguien viene a la Catedral de Sevilla a buscar esto, se ha equivocado de lugar: para este tipo de espectáculos debe ir al teatro o al auditorio musical. Nuestros seises sólo pretenden, como desde su misma fundación, ofrecer a los presentes en el templo, una danza sagrada sencilla y más popular que culta (semi-culta o semi-popular). Pero siempre digna y con mucho de finura y buen porte, porque, al fin y al cabo, es una danza dedicada a Jesús Sacramentado.
Herminio González Barrionuevo
Maestro de Capilla de la Catedral de Sevilla

Fuente: www.formacioncofrade.org

lunes, 4 de julio de 2011

El Buen Fin por la Macarena y el Rocío por la Feria

Una promoción llena de errores. Con un texto poco cuidado y con fotografías que no coinciden con sus correspondiente pies. No se trata de un trabajo realizado por un aficionado sino del nuevo portal del Ministerio de Cultura (www.españaescultura.es) donde a la Virgen de la Palma, de la Hermandad del Buen Fin, se le confunde con la Macarena y una imagen del Rocío se cuela en la galería gráfica de la Feria de Abril.

El citado portal está pensado para promocionar turísticamente las diferentes ciudades de España desde un punto de vista cultural y folclórico. En él se habla tanto de los monumentos más importantes -que en el caso de Sevilla sólo se limitan al clásico trío de la Catedral, la Giralda y el Alcázar- como de las celebraciones más importantes del calendario festivo. Es en este apartado donde se nota un total desconocimiento de las fiestas sevillanas por parte de los encargados del contenido del portal. La voz de alarma la dio ayer el sevillano Julio Domínguez Arjona en su página web La Sevilla que no vemos (de recomendable visita diaria) donde ponía de manifiesto los importantes fallos en una página pensada para informar a los futuribles turistas de la ciudad.

El más importante se localiza en la galería gráfica dedicada a la Semana Santa, en la que se ha insertado una fotografía de la Virgen de la Palma, titular de la cofradía del Buen Fin, en cuyo pie de foto se podía leer a primera hora de ayer "imagen de la Macarena. Semana Santa de Sevilla". Esta descripción fue sustituida al mediodía de ayer tras los numerosos comentarios que surgieron en Facebook cuando se hizo público el citado error. El nombre de la Macarena fue cambiado por el de "dolorosa", aunque sin especificar la advocación.

El texto que (supuestamente) debe promocionar la Semana Santa tampoco se libra de los fallos. En él se menciona que son 58 las cofradías que hacen estación de penitencia a la Catedral -desde 2010 son 60-, que "los costaleros cargan los pasos (imágenes religiosas) sobre sus espaldas" y que "los miembros de las hermandades y cofradías, vestidos con sus ropajes característicos, recorren las calles [...]".

En cuanto a la Feria de Abril, el texto que describe la fiesta es mucho más acertado que el de la Semana Santa. En él se hace un breve repaso histórico de esta celebración, los trajes típicos que se exhiben (no aparece en ningún momento la palabra "faralaes") y las casetas que son privadas y de libre acceso. Pero en la galería gráfica vuelve a producirse otro fallo. En una de ellas se habla del Paseo de Caballos, cuando la imagen a la que se refiere no es de la Feria, sino de las hermandades rocieras cruzando el Quema.
 
Fuente: Diario de Sevilla

EL ESCAPULARIO DE LA VIRGEN DEL CARMEN

Quienes reciben la imposición de este Escapulario y lo visten habitualmente, necesitan saber las razones que la iglesia ha tenido para autorizarlo y recomendarlo, bendiciendo e indulgenciando a sus devotos.
De este modo lograrán que les sirva de medio en su perfeccionamiento en la fe de Cristo y alcanzarán con más facilidad la saludable ayuda de la Virgen Santísima, Madre espiritual y medianera de todas las gracias, a la que pretenden honrar. Ella, a los que vivan esta común consagración carmelitana, significada en el Escapulario, los conducirá a una más plena participación de los frutos del Misterio Pascual.

El Escapulario es un símbolo de la protección de la Madre de Dios a sus devotos y un signo de su consagración a María. Nos lo dio La Santísima Virgen. Se lo entregó al General de la Orden del Carmen; San Simón Stock, según la tradición, el 16 de julio de 1251, con estas palabras: «Toma este hábito, el que muera con él no padecerá el fuego eterno».
Alude a este hecho el Papa Pío XII cuando dice: «No se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de la promesa hecha, según la tradición, por la Santísima Virgen».


Privilegio sabatino
También reconocida por Pío XII, existe la tradición de que la Virgen, a los que mueran con el Santo Escapulario y expían en el Purgatorio sus culpas, con su intercesión hará que alcancen la patria celestial lo antes posible, o, a más tardar, el sábado siguiente a su muerte.

sábado, 2 de julio de 2011

Por ti reinaran los Reyes

 
Al igual que sucede con otras imágenes famosas de la iconografía sevillana, un cierto halo de misterio parece rodear los orígenes de la venerable efigie de la Virgen de los Reyes. Historia, tradición y leyenda se entremezclan en la herencia literaria de aquellos historiadores y eruditos que han intentado acercarse al origen de este icono aportando distintas concepciones de su creación. Algunas fuentes, entre las que podemos citar al propio Lope de Vega en su obra La Virgen de los Reyes (1622), se inclinan por la hipótesis de que la imagen fue, en realidad, una donación a San Fernando de su primo Luis IX, rey de Francia, hecho que parece apoyarse en las antiquísimas zapatillas que calza la Virgen en las que se puede observar la flor de lis bordada, emblema de la Casa Real gala. 
Otros autores, sin embargo, se hacen eco en sus escritos de una tradición legendaria, extendida por toda Andalucía, que atribuye a manos angelicales la realización de la escultura de la Virgen. La que a continuación reproducimos extraída de la obra de José María de Mena Tradiciones y leyendas sevillanas se trata de una de estas mágicas versiones que postulan la concepción de la Patrona de Sevilla sin la intervención de la mano del hombre. Cronológicamente, la escena se sitúa pocas fechas antes de la conquista de Sevilla, en aquel instante bajo dominación árabe. "Estando el rey San Fernando en su campamento de Tablada, durante el cerco de Sevilla, poco antes de conquistarla, le ocurrió cierta noche quedarse en su tienda de campaña rezando. Mediada su oración se adormeció y tuvo una milagrosa visión en la que se le apareció la Virgen, en figura de una imagen muy lindamente labrada, con su Niño en brazos, y le decía: Fernando, por tu gran piedad, yo te prometo que habrás de conquistar a Sevilla. Al despertar llamó el rey a su capellán, que era el obispo don Remondo o Raimundo, y le manifesó la visión que había tenido. Pasado poco tiempo se cumplió el celestial aviso, y San Fernando pudo entrar victorioso en la ciudad. Aposentado en el Real Alcázar, que era la antigua Alcazaba árabe, pasaba el santo Rey muchas horas en oración, acordándose de aquella imagen que en sueños había visto, y para no olvidarla, quiso que los artistas escultores la reprodujeran. Pero ninguno de cuantos artífices había en el reino de Castilla fue capaz de conseguir una imagen que tuviese exacto parecido con la que el rey había soñado. Cierto día llegaron ante el Alcázar tres jóvenes vestidos con el traje que solían llevar los peregrinos alemanes que hacían la ruta piadosa de Santiago de Compostela y que solían bajar hasta el Sur.
Los tres jóvenes peregrinos pidieron ser recibidos por el monarca. Preguntóles Don Fernando qué deseaban y ellos le dijeron: Señor, somos tres compañeros escultores que hacemos nuestro viaje de 'wanderschaft' o viaje de perfeccionamiento de nuestro arte. Hemos recorrido la Alemania y la Francia, y ahora venimos a tu reino con el propósito de dar a conocer nuestro arte y aprender las reglas del vuestro. Ofrecióles don Fernando cuantas facilidades quisieran para su aprendizaje, y entonces replicaron agradecidos: Señor, en pago de vuestra acogida generosa, os queríamos hacer algún regalo. Si nos lo permitís labraríamos para vuestra capilla alguna imagen de la Virgen. Aceptó el rey el ofrecimiento y mandó a su mayordomo que les entregase cuantos materiales y herramientas pidieran para su trabajo, pero ellos contestaron que no necesitaban nada sino solamente un salón en donde se les dejara trabajar sin ser vistos ni molestados por nadie. Los encerraron, pues, en una cámara del Alcázar y al cabo de varias horas una criada que movida por la curiosidad miró por la cerradura vio que los tres extranjeros no estaban trabajando, sino arrodillados cantando dulces plegarias en medio de un gran resplandor, y acudió a comunicarlo al rey. Quiso don Fernando comprobar por sí mismo tan extraña conducta de sus huéspedes y se acercó a la puerta para observar. Entonces reparó en algo que no había visto la criada: sobre la mesa que se les había dado para trabajar, tenían ya hecha y terminada una primorosa imagen de la Virgen, que era exactamente la que el rey había visto en su sueño. Tembloroso de emoción don Fernando abrió la puerta y al entrar le cegó el resplandor de una inmensa luz.
La Virgen sonreía frente a él y los tres jóvenes escultores habían desaparecido milagrosamente, sin que hubiese otra puerta por donde hubieran salido. Comprendió entonces san Fernando que los tres mancebos eran ángeles y que le habían dejado allí la imagen de la Virgen como un regalo del cielo. Confirmaron este pensamiento del rey los guardas y centinelas del Alcázar, pues en ningún momento había salido ninguna persona por las puertas de la muralla del palacio real, y por añadidura, escultores de Sevilla que examinaron la imagen aseguraron que no era posible haberla labrado en tan breve tiempo de unas horas, y cuyo material no era metal, ni madera, ni marfil, ni sustancia alguna de este mundo. 
Consultado el caso con el obispo don Remondo lo declaró por verdadero y cierto milagro, y ordenó que se colocase la prodigiosa imagen en la capilla del Álcazar, con el nombre de Nuestra Señora de los Reyes. Pasado el tiempo y cuando murió San Fernando, dejó en su testamento que deseaba que su cuerpo estuviera sepultado a los pies de la dicha bendita imagen, por lo que la Virgen de los Reyes pasó a la Catedral, poniéndosela en el altar de la Capilla Real donde el Santo Rey tiene su túmulo."

martes, 14 de junio de 2011

Comunicado Oficial de la Hermandad Matriz

Durante la procesión de este lunes de Pentecostés, en torno a las 8 h. de la mañana, se produjo un daño en el paso procesional de la Stsma. Virgen, en concreto en su varal delantero derecho, que quedó desprendido en su parte superior, del palio del paso. Ante esta circunstancia, y para evitar posibles daños a la imagen de la Virgen, se decidió poner fin a la procesión en ese momento, volviendo con la Virgen a su Santuario. Cuando la Virgen estaba de nuevo en su altar, se invitó a todas las Hermandades que no habían recibido la visita de la Virgen, a que pasaran con sus Simpecados por el Santuario, para rezarle la Salve.

En la noche de ayer lunes, un equipo de los técnicos e ingerieros que efectuaron la última reforma del paso de la Virgen, se desplazaron al Rocío, convocados por el Presidente de la Hermandad Matriz, para efectuar un primer examen de urgencia sobre los daños producidos, confirmando la rotura de la parte superior del varal y garantizando que, encontrándose la Virgen en su altar y con el paso inmovilizado, no existe riesgo alguno para la Imagen de la Virgen. Posteriormente y a la mayor brevedad posible, cuando la Virgen sea entronizada en su camarín, se procederá a una revisión completa del paso y a su completa reparación.

Ante esta circunstancia, y a pesar de la tristeza por haber tenido que acortar la procesión de la Virgen, la Hermandad Matriz quiere dar gracias a Dios porque no ocurrió nada grave, no sufriendo ningún daño la Imagen de la Stsma. Virgen, ni a ninguna de las personas que la acompañaban. También desea agradecer las innumerables muestras de afecto y apoyo recibidas desde el día de ayer, tanto personales como institucionales. ¡VIVA LA VIRGEN DEL ROCIO!

Fuente: www.hermandadmatrizrocio.org

lunes, 13 de junio de 2011

La Virgen del Rocío, obligada a volver antes de tiempo a su ermita

La rotura de uno de los varales del paso de la Virgen del Rocío ha hecho que la imagen haya vuelto a su ermita en torno a las 8:15 suspendiéndose con ello la visita de la Blanca Paloma a sus 108 hermandades filiales por las calles de la aldea almonteña.

La rotura se ha producido cuando la Virgen del Rocío visitaba la Hermandad de Moguer y, ante la posibilidad de que el varal pudiera romperse del todo, causando con ello una incidencia mayor, los miembros de la Hermandad Matriz han decidido llevar a la imagen hasta su templo, en el que ha entrado alrededor de las 8:15, según han indicado fuentes del Plan Romero.

Por su parte, desde la Guardia Civil se ha indicado que la precipitada vuelta de la Virgen del Rocío a su ermita no ha causado incidente alguno.

La sorpresa y la incertidumbre se adivinaba en los rostros de todos los congregados en las inmediaciones de la calle Las Carretas, muy próxima a la ermita, en la que se sitúa la Hermandad de Moguer, cuando observaban como los almonteños ponían rumbo a la ermita y dejaban a la Virgen del Rocío de nuevo en su templo. Fue allí cuando, como consecuencia de un fuerte golpe en el lado derecho del paso, se produjo la rotura del varal, que llevó a los responsables de la matriz a adoptar una decisión histórica, tras comprobar que era imposible arreglarlo allí mismo.
Fuente: Diario de Huelva

lunes, 30 de mayo de 2011

Nuestra Hermandad recibió un año más al milagroso simpecado del Rocío de Triana

Celebrada la Función Principal en la Real Parroquia de Señora Santa Ana, el simpecado del Rocío se trasladó a su Capilla de la calle Evangelista, y como todos los años, visitó a nuestra Hermandad que la esperaba a las puertas de la Capilla. Una vez dentro el simpecado se postró a las plantas de Nuestra Señora de la Esperanza donde se rezó la Salve Marinera y posteriormente ante la imagen del Santísimo Cristo de las Tres Caídas.

Fuente: Web de la Hermandad 

viernes, 20 de mayo de 2011

Recorrido de Cristo Rey hacia la Catedral

En negro la ida y en rojo la vuelta, la salida será a partir de las 18.00 llegando a la Catedral alrededor de las 22.00 de la noche, y mañana a las 17.00 solemne Eucaristía presidida por nuestro Arzobispo Juan Jose, a continuación se emprenderá el traslado de vuelta a Triana saliendo alrededor de las 19.00 de la tarde y llegando a la Parroquia de Santa Ana sobre las 23.30h

miércoles, 18 de mayo de 2011

El viernes día 20 se traslada la Imagen de Cristo Rey a la Catedral


El próximo día 20 de mayo se trasladara a la Santa Iglesia Catedral la imagen de Cristo Rey que se venera en el Colegio que se ubica en la calle Betis, son 125 años los que la congregación llevan en el barrio, mas concretamente el 26 de abril de 1886 llegaron a Triana.

El antiguo paso de misterio que presidiera el Santísimo Cristo de las Aguas cada jornada del Lunes Santo posesionará, de nuevo, por las calles de la ciudad, el próximo fin de semana con la imagen de Cristo Rey de Triana, para celebrar los cultos conmemorativos del 125 aniversario.

pinche en este enlace si quieres ver el video con el recorrido:

http://www.youtube.com/watch?v=9k5EGR46ZKg&feature=youtu.be


Foto: Fernando A.Morillo

lunes, 16 de mayo de 2011

Las máximas autoridades de la Armada Española visitan la Capilla de los Marineros

El pasado sábado 7 de mayo, visitaron la Capilla de los Marineros las máximas autoridades de la Armada Española, acompañados de sus respectivas esposas, al frente de los cuales iba el Excmo. Señor D. Manuel Rebollo García, Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada, al que acompañaba el Excmo. Señor D. José Ángel Pita Rodrigo, Almirante de la Bahía de Cádiz, finalizando el acto con la celebración de la Santa Misa.
Al día siguiente, correspondiendo a la invitación, visitamos el Museo Naval situado en la Torre del Oro, donde fuimos agasajados por las mismas autoridades, a la cual se agregó el Excmo. Señor D. Santiago Bolivar Piñeiro, Almirante de la Flota.

Fuente: Web de la Hermandad

domingo, 8 de mayo de 2011

Pregón de las Glorias 2011.Itinerario Hermandad de los Humeros


Todos los hermanos y devotos que lo deseen podrán acompañar a la Santísima Virgen del Rosario en la Procesión Extraordinaria que se celebrará desde la Capilla hasta la Santa Iglesia Catedral de Sevilla el próximo día 13 de mayo.












IDA
Horario: Salida 18.30 h - Entrada 22.00 h

Recorrido: Torneo, San Laureano, Liñán, Plaza Locomotora, Barca, Goles, Puerta Real, Alfonso XII, Gravina, Zaragoza, Fray Bartolomé de las Casas, Plaza de Molviedro, Dª Guiomar, Padre Marchena, Gamazo, Castelar, Arfe, Postigo del Aceite, Almirantazgo, Avenida de la Constitución.



Llegada la Santísima Virgen a la S.I.C. Catedral de Sevilla, tras rezar ante la tumba del Cardenal Lluch y Garriga, quien destacó en su vida por su especial devoción a la Santísima Virgen del Rosario, comenzará el Rezo del Santo Rosario por el interior de las naves catedralicias hasta que la imagen sea entronizada en el Altar de Plata desde el cual presidirá el Pregón de las Glorias..

Invitamos a todos los hermanos y devotos de la Santísima Virgen del Rosario a la asistencia al Pregón de las Glorias que se celebrará, D.m., en la S.I.C. de Sevilla, el próximo día 14 de mayo a las 21.00 h. pronunciado por D. Abel González.
Igualmente, todos los que lo deseen podrán participar en la Comida que tendrá lugar después del acto. Los interesados deberán ponerse en contacto con la Mayordomía para le recogida de invitaciones.


VUELTA
En la mañana del 15 de mayo de 2011, a las 11.30 h, celebraremos la Solemne Procesión de la Santísima Virgen del Rosario de regreso a la capilla.
Itinerario: Puerta de Palos, Placentines, Francos, Chapineros, Álvarez Quintero, Salvador, Sagasta, Sierpes, Rioja, Plaza de la Magdalena, San Eloy, Fernán Caballero, Monsalves, Plaza del Museo, Miguel de Carvajal, Bailén, Alfonso XII, San Laureano y Torneo.

Fuente: Web de la Hermandad

lunes, 2 de mayo de 2011

Plano de la Feria 2011

Este año, en la Feria de 2011, que por primera vez se celebra en mayo -del 3 al 8 de mayo- dada su proximidad con la Semana Santa, resalta la originalidad de la Portada. La Portada representa  la conmemoración mundial de la Primera Circunnavegación de la Tierra, de la que es autor Jacinto Gutiérrez. Simboliza un compendio de mundos: el hombre, la navegación, el conocimiento, la tecnología, el planeta Tierra, el planeta agua, el universo, el arte…Sevilla como mundo: el punto de salida y la meta. Su singularidad radica en que se basa en un idea, en lugar de en un edificio, y permitirá que los sevillanos se familiaricen con esta efemérides, una gran gesta llevada a cabo por Magallanes, que partió de Sevilla en 1519 con 5 naves para dar la vuelta al mundo y, tres años después,  volvió una sola nave en 1522 al frente de Juan Sebastián Elcano.

La Feria constituye la mayor de las inversiones de la delegación de Fiestas Mayores, concretamente 3,6 millones de euros, pero se trata de una inversión más que compensada si se tiene en cuenta que el impacto económico de este evento para la ciudad supne 675,5 millones de euros.

Fuente: www.sevilla.org

miércoles, 27 de abril de 2011

Unidos por la devoción a la Esperanza



La pasada Semana Santa la Hermandad de la Esperanza de Triana visito un año mas a su querida Hermandad de la Macarena, varios miembros de la junta de la Esperanza de Triana realizaron la visita de cortesía que cada año realiza.
FOTO: WEB DE LA MACARENA



SIEMPRE UNIDOS POR LA ESPERANZA